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Sin una buena estrategia, no hay emprendimiento exitoso

JÓVENES EMPRENDEDORES Uno de los rasgos característicos de la personalidad de cualquier persona emprendedora es su pasión, a menudo irrefrenable, por emprender, por poner en práctica su idea de negocio y empezar a desarrollar actividades de la manera que cree más oportuna. Sin embargo, cabe considerar que en este proceso de diseñar el proyecto empresarial y ponerlo en marcha se están tomando decisiones muy importantes, que afectarán directamente al modelo de negocio resultante y que frecuentemente se toman sin tener en cuenta este impacto. Es por esto que en el proceso de emprender es muy aconsejable llevar a cabo una reflexión previa para determinar y contrastar las bases estratégicas sobre las que estructurar el futuro negocio. De esta manera podremos defender mejor la viabilidad, la rentabilidad y la sostenibilidad de dicho proyecto empresarial. A menudo esta reflexión deberá servir para responder a cuestiones tan simples y de sentido común como: ¿Por qué voy a montar una empresa? ¿Cuál va a ser su misión y objetivos? y ¿Cómo los va a alcanzar? ¿Cuál va a ser la aportación de valor y quién la pagará? Las respuestas obtenidas son claves para determinar si la estrategia marcada es la más adecuada, pero no son fáciles de obtener y requieren de tiempo para su maduración y concreción. Si las personas que van a emprender un proyecto empresarial dedican parte de su tiempo a estas reflexiones previas, seguramente podrán abordar con mayor probabilidad de éxito el posterior proceso de concreción de su proyecto empresarial.
Y no se trata únicamente de saber a dónde se quiere llegar, sino cómo se pretende llegar a ese destino. Las empresas actuales deben competir en un mercado global, altamente competitivo y dinámico, que continuamente está renovándose y en el que aparecen nuevos modelos estratégicos en los que basar sus negocios, es decir, nuevas maneras de alcanzar sus objetivos. Hoy en día el modelo de negocio es uno de los principales indicadores de viabilidad empresarial. Algunos de los más recientes pueden ser: - Conviértete en plataforma: Por ejemplo, elegir una estrategia basada en las plataformas, puntos de encuentro, ya sean físicos pero últimamente virtuales, donde acuden e interactúan diferentes tipos de agentes, que entre ellos pueden establecer relaciones comerciales y que, por tanto, están dispuestos a retribuir a estas plataformas por este servicio de intermediación. - Tú lo puedes hacer gratuito: Nuevos modelos basados en la estrategia de captación, a través de servicios y productos gratuitos – sin querer decir en ello que sean de costo cero -  en los que se busca un alto volumen de actividad y transacciones, para luego monetizarlas a través de un colectivo muy determinado de sus clientes. - Céntrate en lo que sabes hacer mejor que nadie: Otros modelos basados en la desagregación, que llevan hasta el límite el análisis de la cadena de valor de un proyecto, y que centran todo el foco de atención en la generación de valor añadido diferencial y que todo lo demás, entendido como complementario, se deriva a otros agentes que sean más competitivos en dicha materia. - Haz alta costura a bajo precio: El uso intensivo de la tecnología, y en particular las TIC, permiten apostar por modelos que se alejan de intereses y necesidades comunes, de la mayoría, para abordar verdaderos procesos de personalización para multitud de clientes y consumidores con demandas particulares y diferentes. - Innova de la mano de tu cliente o proveedor: Aquellos que apuestan por ir más allá de poner en el centro de su negocio al cliente para invitarlo directamente a que participe en el proceso de innovación y mejora de productos o servicios. También sirve involucrar a tu proveedor para entre todos innovar. La estrategia a seguir en un proceso de emprendimiento marca radicalmente la futura viabilidad y sostenibilidad de la empresa que se va a generar. Es por esto que es muy importante conocer y saber cómo aplicar estrategias y modelos de negocio a una idea empresarial para asegurar, ya en el mismo proceso de diseño, mayores garantías de éxito. Antes de aprender a elaborar un plan de empresa, dedícale un tiempo a la estrategia y al modelo de negocio para tu proyecto, y transfórmalo en un proyecto ganador.

Por: Javier Calderón Beltrán

www.eleconomista.es
Diciembre 2, 2015
Sin una buena estrategia, no hay emprendimiento exitoso
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