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Los conflictos de propiedad y control en la empresa familiar

conflicto familia

Las empresas familiares pueden definirse, de manera muy básica, como aquellas donde una familia tiene el control suficiente para tomar las decisiones o influir en ellas. Este concepto que, a primeras luces, suena tan sencillo y nos hace imaginar una pequeña estructura con escasos empleados y recursos, puede llegar a adquirir las dimensiones de grandes corporaciones como son Ford, Banco Santander, Samsung o Hyundai, por nombrar solo algunas.

Tanto es así, que la lista de Fortune 500 de 2014, está encabezada por Wal-Mart que es, de hecho, una empresa familiar.

Sin embargo, en todas las empresas familiares existe una característica común: la interdependencia entre la familia, la empresa y la propiedad, lo que ocasiona los problemas propios de este tipo de organizaciones. Estos problemas pueden explicarse por el rol y los intereses que cada miembro tiene en un sector o en varios de ellos.

Existen personas que juegan un solo papel en alguno de los nichos, como son el miembro de la familia que no tiene participación accionaria ni trabaja en la empresa, el accionista que no se involucra en el negocio, o el empleado que no es familia ni propietario. Se puede deducir entonces que el objetivo de estos actores será obtener los máximos beneficios, sea vía dividendos o a través de un buen paquete económico y estabilidad laboral. El rol del familiar no involucrado será el de armonizar el ámbito familiar, al tener la posibilidad de mirar las situaciones “desde afuera”.

El segundo grupo lo conforman los miembros que juegan dos papeles, como es el miembro de la familia que  es accionista pero no trabaja en la empresa, el familiar que, sin ser propietario, trabaja en la organización  y el accionista que trabaja en la empresa pero no pertenece a la familia.. Es obvio que los propietarios buscaran maximizar el rendimiento de su inversión, así como tener mayor jerarquía e influencia.  El cuarto jugador buscará aumentar su influencia en la empresa ocupando cargos más relevantes y mejor remunerados.

Por último, estál familiar que es propietario y además trabaja en la empresa. Si estamos hablando de una empresa de primera generación, o donde no se hecho el proceso de sucesión, este puesto será el del fundador.

Es fácil deducir que los intereses de estos grupos de personas no van a coincidir en muchas ocasiones y se van a ver influenciados por las situaciones que se presenten en los otros ámbitos de la relación. Además de ello, los miembros que desarrollan más de un rol,  entrarán en conflicto a la hora de actuar, no teniendo muy claro qué papel pesa más, si el de familiar, el de accionista o el de ejecutivo.

La familia es entonces un elemento de riesgo para la organización cuando no logra separar, coordinar  y reglamentar las relaciones entre familia y empresa con el ánimo de crear equipos de trabajo válidos, donde las responsabilidades estén claramente delimitadas y asignadas y se realice un seguimiento profesional a los objetivos trazados.

La familia debe tener una visión compartida del negocio y de los valores de empresa. Las diferentes personalidades de sus miembros deben complementarse con el propósito de alcanzar el bien común y la transparencia debe estar presente en todas las acciones y secciones de la organización.

Por: Ana Teresa Rodríguez

Contador Público con MBA en Finanzas y especialización en materia tributaria. Colaboradora de los subgrupos de IDaccion Estrategia de Negocio y Contabilidad y Fiscalidad y socia en la firma Rodríguez Carracedo & Asociados Contadores Públicos 

Publicado en http://idnews.idaccion.com/

Octubre 10, 2014
Los conflictos de propiedad y control en la empresa familiar
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