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Inversión en startups subió más de 500% en América Latina

START UP 2 Cuando América Latina mira hacia el Norte para tomar como referente a un centro neurálgico de la innovación e industria tecnológica, como Silicon Valley, lo hace porque es todo un símbolo. Silicon Valley es una manera de hacer las cosas, un modo particular y único de generar oportunidades de negocios. Está nutrido de la cultura californiana, que se caracteriza por tomar riesgos, enfrentar el fracaso y aprender de los errores. Pero un modelo no se puede copiar tal cual de una región a otra, ni utilizarse como receta, sino que debemos pensar en los puntos fuertes que este y otros ejemplos pueden enseñar, y aplicarlos en la región teniendo en cuenta sus particularidades. Un ejemplo sería mirar a Silicon Valley e intentar replicar estrategias relevantes. Un estudio realizado por Booz & Company reportó que solamente 20% de las empresas globales refuerzan su estrategia de negocios con una estrategia de innovación. Es muy interesante, además, no mirar solo hacia Norteamérica, sino a otros ejemplos, como Corea del Sur, que en sólo 50 años pasó de ser un país de bajos ingresos a convertirse en uno con un desarrollo económico impresionante, a la vanguardia en tecnología. Corea del Sur lo ha logrado sin grandes recursos naturales, e invirtiendo en capital humano. Apostó a la educación, particularmente a las ciencias, las matemáticas, y las capacidades analíticas. Otro caso es Israel, que ha tomado elementos positivos de Sillicon Valley, pero ha triunfado fundamentalmente en la generación de un ecosistema de innovación que permite que este país, relativamente pequeño, enfrente retos globales con compañías globales. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) trabaja con ambos, para aprender de ellos.
¿Qué puede aprender América Latina de estos modelos?
Sin olvidar que no hay recetas mágicas, podemos señalar algunos elementos clave de los modelos extranjeros que la región debería adoptar. Uno de los principales es generar una inversión muy fuerte en educación. Invertir en capital humano puede ser transformador para una economía sin otro recurso que sus talentos. Una buena planificación debe comenzar por la educación básica; incluir a las universidades y los institutos tecnológicos, y acompañar esto con el apoyo a la innovación y los incentivos a las startups, para que efectivamente el potencial pueda desarrollarse. De esta manera, el segundo punto clave, que Silicon Valley, Israel o Corea del Sur han hecho muy bien, es generar un entorno amigable para la inversión y el emprendimiento. Los mecanismos legales deben aceitarse para que se puedan formar empresas de forma ágil. Pero, además, debe existir un acompañamiento para que cuando uno falla pueda seguir adelante, un sistema que permita financiar las startups y el desarrollo de las pymes. Las redes de "ángeles inversores" y empresarios y mecanismos para la colaboración con el sector público son claves para el éxito. En estrecha vinculación con este tema del apoyo desde el sector público, debemos hablar de crear un entorno favorable a la colaboración e inversión internacional. El de Silicon Valley es un modelo abierto y colaborativo, que funciona como un ecosistema en el que diferentes agentes se entrecruzan: Expertos, técnicos, inversores, aceleradoras de inversión y creativos. Sabemos, además, que la inversión extranjera directa siempre es un factor positivo. Ha sido comprobado en toda la literatura económica, y permite formar talento en los países. De acuerdo con un documento de trabajo que publicó Harvard Business School en 2014, la inversión de capital de riesgo en América Latina y el Caribe ha crecido un 574% entre 2010, cuando era solamente $63 millones, pasando a $425 millones en 2013. Un buen caso para tomar como ejemplo es el de Costa Rica, donde la inversión fue transformadora tanto para las empresas que se instalaron, beneficiándose de los ingresos, como para el ecosistema creado alrededor de estas a partir de la inserción de la innovación. Es clave, además, no olvidarse de la propiedad intelectual. La región no tiene un régimen muy fuerte de defensa, y la propiedad intelectual es la garantía fundamental para que las soluciones que una región genera puedan valer en el mercado. Como caso positivo, podemos señalar el de Perú, que ha hecho un buen trabajo al respecto y podría servir como referente. Por último, no debemos olvidar el factor cultural. ¿Por qué hay tanta inversión e ingenio, por ejemplo, en Israel? Porque es una cultura de innovación. Tradicionalmente, han sido un pueblo que siempre debió estar alerta y afrontando situaciones complejas, y eso los fuerza constantemente a buscar soluciones. Así como Silicon Valley ha triunfado por esta cultura californiana de enfrentarse al riesgo y al error, o Israel por su cultura de constante cambio; en América Latina y el Caribe debemos generar una cultura emprendedora, porque la inversión solo sirve cuando tiene una cultura que la sustenta. En síntesis, hemos hablado de educación, apoyo a la inversión, generar un ecosistema favorable para el emprendedurismo, y de la importancia de la propiedad intelectual y los factores culturales. Nos queda, entonces, dar un salto y pensar en los modos concretos en que la región puede adoptar paulatinamente estas características.
¿Serán las ciudades los ejes del cambio?
Cuando hablamos de tecnología e innovación, cada vez más el foco deja de ser el país para ser las ciudades. Las cosas ocurren en ellas. En este sentido, debemos aprovechar que América Latina es una de las regiones más urbanizadas del mundo. Las ciudades se vuelven espacios para crear soluciones, más que los países. Desde el BID estamos pensando en Idear soluciones para las ciudades. Un ejemplo es la iniciativa Ciudades Emergentes y Sostenibles, que apunta a ciudades de tamaño medio (de hasta un millón y medio de personas) y trabaja en unas 150 ciudades en la región. Su objetivo es apoyar su crecimiento de aquí hacia los próximos 20 años planificando su sostenibilidad; pensando, por ejemplo, en cómo hacer más eficiente el uso de agua, de la energía. Hay nuevas startups creando soluciones para ciudades más inteligentes. Desde el BID también se promueve concurso de startups para solucionar problemas de las ciudades.

Por: Bernardo Guillamon

Gerente de la Oficina de Alianzas Estratégicas del BID
www.capital.com.pa
Noviembre 4, 2015
Inversión en startups subió más de 500% en América Latina
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