País:


Gobierno pretende desmontar mayoría calificada de la MUD

ASAMBLEA NACIONAL 2 Parece que Venezuela no va a tener una Navidad tranquila. El año nuevo llega cargado de presagios malos, aunque con esperanzas de cambio. Apenas el 5 de enero se debe instalar la nueva Asamblea Nacional, con la MUD en plan de mayoría calificada. Hoy, el escenario es complejo. El Gobierno persigue desmontar esa mayoría, quizás no con la pretensión de convertirla en minoría, sino de reducir el poder del nuevo parlamento. ¿Qué es lo que más teme el Gobierno? La posibilidad de que se convoque un referendo revocatorio del Presidente de la República. Las encuestas que han tocado este punto señalan que más de 60% de los consultados votaría por la salida del presidente Nicolás Maduro. Incluso sondeos de encuestadoras con predicamento en el Ejecutivo dan malos resultados ante esta eventualidad. En consecuencia, el chavismo ensaya una estrategia en varios frentes. Por un lado, el parlamento comunal nacional, una figura que no aparece en la Constitución y que solo se podría constituir si el TSJ da una interpretación demasiado amplia -de hecho, ilegítima- a la Ley de Comunas (Ver análisis al final de este comentario). La otra área de la estrategia es desligitimar el resultado electoral, hablando de malas prácticas e irregularidades y presentando "pruebas", cuya procedencia y pertinencia no es clara. Según el periodista Nelson Bocaranda, el Psuv quiere impugnar al menos a 26 parlamentarios de la MUD, lo que significaría repetir el proceso electoral en esas circunscripciones. En este escenario -que la MUD descarta de plano-, porque, por principio, los diputados han sido proclamado, los resultados han sido revisados y no ha habido impugnaciones en la lapso legal. La estrategia judicial del Gobierno, además,  es abiertamente cuestionable, porque la Ley de Procesos Electorales establece que hay que agotar la vía administrativa del CNE, antes de acudir a una instancia judicial. Sin embargo, hay que tranquilizarse. Hasta ahora, el Psuv solo habla de impugnar las elecciones en el estado Amazonas. EN CONCLUSIÓN
  1. La estrategia del Gobierno es peligrosa para todos, también para el propio Ejecutivo. La pretensión de vaciar de contenido y significado la institución electoral, con la idea de que "no importa por quién votes, siempre gano yo", puede generar enormes conflictos. Sobre todo cuando la crisis social y económica amenaza con agravarse.
  2. La oposición sigue apostando por el diálogo; sin embargo, parece que falta contundencia en la evaluación y respuesta a la estrategia del Gobierno. Por ahora, la MUD transmite el mensaje de que la elección está "blindada".
  3. El Gobierno ha actuado con dureza contra empleados públicos y comunidades por los resultados. Habla de traición, engaño, falta de consciencia y otra polémicas afirmaciones por el estilo. No hay encuestas que midan el impacto de esta línea de acción, pero se sabe que ha despertado mucho polémica interna en el Psuv.
  4. La oposición debe dejar claro que no aspira co-gobernar al país, y tiene que hacer hincapié en su programa legislativo y en cómo solucionaría, de ser promulgado, los principales problemas económicos del país. La MUD no debe caer en el ardid de hacerse co-responsable de problemas y medidas que el Gobierno debe tomar.
  5. El Gobierno puede presentar un programa de corto plazo que intente aliviar la crisis. Pueden aparecer medidas cambiarias que intenten corregir las distorsiones de los precios, lo que no significa, por supuesto, suprimir el control. También es posible que se planteen reformas puntuales a la Ley de Precios, con el fin de agilizar sus ajustes.
  6. Lo anterior no significa que se abandone el proyecto socialista. Al contrario, una estrategia económica paliativa solo persigue desactivar el descontento para avanzar más duramente en el proyecto.
  7. Está claro que el chavismo ha entrado en fase de declive, que no es necesariamente sorprendente, pues los resultados electorales de los últimos años, desde 2010, han venido mostrando una avance claro del voto opositor. Esta situación genera más riesgos de actuaciones distantes del orden constitucional.
A los efectos de tener claro qué es y cómo puede funcionar el parlamento comunal, se reproduce el análisis del constitucionalista José I. Hernández, publicado por www.prodavinci.com, donde se toca extensa y claramente el asunto: "El 5 de enero de 2011, durante la instalación de la Asamblea Nacional que fue electa el año anterior, el diputado Soto Rojas, designado Presidente de esa Asamblea, terminó su juramento señalando que ´trabajaré sin descanso para que esta Asamblea Nacional se transforme en asamblea popular´. Es decir: en una Asamblea del llamado ´Poder Popular´.
Casi cinco años después, el 15 de diciembre de 2015, el diputado Cabello, Presidente de esa Asamblea Nacional, declaró instalado el ´Parlamento Comunal Nacional´. Para el Presidente de la Asamblea Nacional ´no hay otra forma de organización más pura que las comunas´. ¿Pero qué puede hacer el Parlamento Comunal Nacional? En realidad, el Parlamento Comunal Nacional no es una figura creada en la Ley y por ello no puede adoptar ninguna decisión jurídicamente relevante. Sin embargo, conviene prestar mucha atención a esta figura. Para poder explicar el significado de ese Parlamento Comunal Nacional, es necesario analizar el Estado Comunal, que está organizado en las llamadas “Leyes del Poder Popular”. El Poder Popular es el ejercicio directo de la soberanía por las comunidades organizadas. Sin embargo, de acuerdo con la Ley Orgánica del Poder Popular, sólo se reconoce como comunidad a aquella organizada por el Gobierno Nacional, cuyo único propósito es la promoción del socialismo. En el elaborado y manipulado lenguaje del Estado Comunal hay una clara contradicción entre el Poder Popular y el voto.
Así, para el Estado Comunal el pueblo se expresa a través del Poder Popular, como ejercicio directo de la soberanía. Por el contrario, el voto como instrumento de la democracia representativa es considerado una figura propia del ´Estado Burgués´que debe ser demolido, como recientemente fue recordado. Por ello, en el Estado Comunal no hay voto ni representantes, sino “voceros”. Así se organizan los consejos comunales, las comunas y el parlamento comunal.
El Parlamento Comunal Nacional ´instalado´por el Presidente de la Asamblea Nacional no existe en Ley alguna. Lo que existe es, como vimos, el parlamento comunal que actúa en cada comuna. Sin embargo, la idea no es nueva. Asumiendo que el ´verdadero poder´ reside en el Poder Popular —y no en los representantes electos mediante el voto— la existencia del Parlamento Comunal Nacional puede entenderse, simplemente, como una figura paralela a la Asamblea Nacional. De esa manera, ese Parlamento estaría conformado por los voceros de las comunas, en una estructura piramidal muy parecida a la que rigió a los soviets en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. También, un modelo similar al que rige en Corea del Norte. Así que podemos esperar que la intención de la saliente Asamblea Nacional sea organizar este Parlamento Comunal Nacional como expresión agregada de las comunas, aun cuando no exista una Ley que lo organice. Por supuesto, tampoco sería de extrañar que, en los últimos días de su mandato, la Asamblea Nacional dicte la Ley que organice a ese Parlamento Comunal. El Parlamento Comunal Nacional no puede adoptar ninguna decisión jurídicamente relevante, sencillamente, por cuanto no es una figura con existencia legal. Sin embargo, la intención podría ser convertir a ese Parlamento en la ´legítima asamblea´ que reúna a la soberanía nacional, en contraposición a la Asamblea Nacional, que es producto de una democracia representativa considerada contraria a los objetivos del Estado Comunal.
Con una clara manipulación del lenguaje, entonces, el pueblo no actuaría por medio de la Asamblea Nacional sino a través del Parlamento Comunal Nacional, el cual podría ejercer —en el marco de la posible Ley que sea dictada— competencias propias de la Asamblea Nacional. Todo ello sería una directa violación a la Constitución —que reconoce el valor del sufragio como expresión de la soberanía popular— y además, sería un claro desconocimiento al resultado de las elecciones del 6 de diciembre. La manipulación del lenguaje pretende hacer ver, así, que el pueblo actúa a través del Parlamento Comunal Nacional, cuando lo cierto es que la expresión legítima del pueblo ya se manifestó el 6 de diciembre con la elección de la Asamblea Nacional. En pocas palabras: el intento de crear el Parlamento Comunal Nacional sería una forma de desconocer el resultado de la soberanía popular expresada el 6 de diciembre".
 
Diciembre 16, 2015
Gobierno pretende desmontar mayoría calificada de la MUD
Popups Powered By : XYZScripts.com