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En 2020, habrá 26.000 MM de objetos conectados a Internet

NUBE 1 Internet está en las nubes. En el sentido literal. La vida cotidiana en la Red de cualquier usuario que escuche música en Spotify, envíe un mensaje de WhatsApp, o de una empresa que maneja millones de megas, depende cada vez más de servidores remotos que almacenan y procesan una cantidad ingente de información: la nube. La expansión de Netflix como servicio ofrecer películas a millones de usuarios se debe a que la nube se ha convertido en el principal factor de desarrollo en Internet. Eric Schmidt, de Google, definió recientemente el futuro de la Red como un mundo "dominado por los teléfonos inteligentes, una red muy rápida y la nube". A mediados de abril, Amazon anunció por primera vez los resultados de su división que se dedica a la nube, Amazon Web Services (AWS), que generó unos ingresos superiores a 5.000 millones de dólares en 2014, con un crecimiento interanual de 50%. Para The Economist, estos datos demuestran que "la nube ha alcanzado la mayoría de edad". La nube (los informáticos prefieren la voz inglesa cloud) permite a los particulares acceder a sus datos desde cualquier dispositivo. A las empresas les ayuda a ofrecer una cantidad mayúscula de información con muy poca infraestructura, así como almacenar y procesar esos datos a mayor velocidad y menor costo. Sin embargo, también tiene sus problemas: no es una decisión sencilla ceder la información sensible a un tercero, por muy protegida que esté, y la seguridad. Por muchas medidas que se tomen, que todos los datos estén en un mismo lugar los convierte en un botín muy jugoso. El caso más extremo fue el llamado celebgate. En 2014, unos hackers entraron en la nube de Apple y se hicieron con miles de fotos íntimas de famosas. Los gigantes de Internet se disputan el jugoso y creciente mercado –que la consultora estadounidense Gartner ha valorado en 150.000 millones de dólares para 2015– en el que ya han entrado los particulares, las pymes, los gobiernos, o grandes compañías como BBVA o Mapfre. Por ahora, Amazon es de lejos la principal empresa, con 28% de cuota de mercado en 2014, frente a 10% para Microsoft y 7% para IBM. El siguiente paso, según Gartner, será el Internet de las cosas: objetos (neveras, televisores, móviles, tabletas, coches...) conectados a través de la nube. Según esta consultora, en 2020 habrá 26.000 millones de objetos conectados a la Red. Las grandes compañías de la nube ofrecen diferentes tarifas según la rapidez de acceso a los datos, y tienen servicios, llamados de congelador, a través de los que un número inmenso de información puede conservarse a un precio muy bajo, con la única desventaja de que la velocidad de procesamiento es un poco más lenta. Ramón Arbós, de la consultora Deloitte, añade: "La nube ha ayudado a crear muchas start-ups y tiendas virtuales, porque pueden empezar enseguida y con poco presupuesto". La clave del crecimiento de la nube se basa tanto en la cantidad de información almacenada como en la flexibilidad: por ejemplo, una empresa turística no necesita los mismos gigas en verano, que en temporada baja. En las tres dimensiones, la nube se traduce en las llamadas granjas de servidores, inmensos centros de almacenamiento de datos. Aunque gran parte de esta información es confidencial, Google explica que esta compañía, por ejemplo, dispone de 14 centros de datos en todo el mundo y que cualquier información está almacenada en, por lo menos, 5 de ellos para que, en caso de desastre, no se pierdan. Desde que Edward Snowden revelara el espionaje masivo, se han intensificado las medidas de seguridad y, sobre todo, de encriptamiento.
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Versión: ALTAG
Mayo 16, 2015
En 2020, habrá 26.000 MM de objetos conectados a Internet
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