País:


El peso de la imagen para conseguir empleo

EMPLEO ENTREVISTA

Alguna vez te has preguntado qué tan importante es la manera como te vistes, y cómo proyectas tu personalidad para conseguir trabajo?

Si tienes un CV impresionante, has trabajado en grandes compañías, has tenido importantes logros, etc. los seleccionadores se sentirán atraídos por ti como candidato.

Pero, qué sucede en la entrevista de trabajo, cuando te conocen cara a cara?

Personalmente he rechazado muchos candidatos. La manera en que lo hago, siempre es educadamente y con una sonrisa. Como seleccionador no puedo decirle a un candidato por que ha sido rechazado.

“En caso de quedar seleccionado para la próxima etapa, le estaremos informando cuando estaríamos haciendo la siguiente reunión. Si es que no queda seleccionado también estaremos informándolo”.

Cuando digo esta frase, en 70% de los casos, ya sé que el candidato quedó fuera, o si habrá otra entrevista.

Lo que hay detrás de los procesos de selección, es simplemente que el candidato no me ha dejado impresionado.

Ya sea porque su perfil no encaja, porque su presentación personal no fue buena, o porque en realidad su Curriculum Vitae no reflejaba lo que vi en la realidad.

La mayoría de la gente cree erróneamente que con una buena hoja de vida alcanza y sobra; pero, en realidad, es solo una puerta hacia la entrevista de empleo. Y por lo tanto, la presentación personal, si importa.

Voy a revelarte un triste secreto: Un profesional cualificado no siempre es el mejor trabajador. Además de tener grandes experiencias y estar bien cualificado, existen otros factores que hacen que el candidato encaje en la vida laboral de una empresa.

La importancia de la presentación en las entrevistas de trabajo. Lo primero que analiza el seleccionador al conocer un candidato es su forma de mostrarse. Como sonríe, como da la mano, su vestimenta, y mas que nada su lenguaje corporal.

Por supuesto que nunca te dirán que tu traje arrugado queda mal, o que suenas poco convincente, pero seguramente te perderás esa oportunidad laboral.

El ejemplo mas común es el de aquellos candidatos que pretenden trabajar atendiendo al público y vienen vestidos informalmente a la entrevista. Parece una tontería, y un consejo demasiado común, pero créeme, he visto muchísimos candidatos cometer este error.

Estas personas han quedado rechazadas sin siquiera presentarse. Por supuesto que han tenido la oportunidad de venderse, y de hablar sobre su Curriculum, pero se sabia de antemano que iban a quedar fuera.

Si eres una persona creativa que va a trabajar en el departamento de diseño, o si te presentas a trabajar a un Call Center, en ese caso no te hará daño venir de jeans. Pero si pretendes un puesto de gerencia, atención al publico, etc. automáticamente estarás en aprietos.

Dicho de otra forma, son pocas las excepciones a la regla general de ir vestido formalmente.

Supongamos que has realizado una investigación previa sobre la empresa a la que te postulas, y resulta que en esa empresa hay una cultura de trabajo con vestimenta casual.

Esto no quiere decir que debas ir de esa forma a la entrevista.

Existe un mito de que, por ejemplo, los programadores trabajan con jeans y remeras (y hasta puede que sea así en alguna que otra empresa), pero nunca te olvides de la imagen que proyectas en la entrevista.

Tu apariencia no es solo tu ropa.

Otra de las razones de un “NO”, es tu apariencia. Y cuando digo “apariencia”, va más allá de tu ropa. Una gran cantidad de postulantes son desprolijos.

La prolijidad lo es todo: por ejemplo el olor a transpiración es un sinónimo de desprolijidad.

Todas las personas transpiramos cuando estamos nerviosos, y una entrevista puede ser muy estresante. Pero el olor a transpiración es inadmisible.

Lo mismo en cuanto a las manos mojadas por la transpiración: el saludo del “pescado húmedo” no refleja mas que dudas e inseguridad.

La gente insegura no es contratada. PUNTO.

Otros exageran con los perfumes: el olor tiene que ser tenue, no sofocante. Conozco un caso de un postulante que pretendía obtener un puesto donde tenía que interactuar con los clientes en un banco.

Su exagerado olor a perfume no dejaba concentrarse en otra cosa más que respirar aire limpio.Esa persona quedó fuera del proceso, a pesar de ser un buen profesional.

La seguridad que proyecta un candidato es vital. Las intenciones están en cada movimiento de la persona, cada palabra. Tu forma de ser esta en tu comportamiento.

Conozco el caso de una chica de 23 años que buscaba trabajo y acudió a mí para pedirme un consejo sobre cómo cambiar su apariencia.

Alejandra es una de esas chicas realmente bellas, con todas las letras. Estaba acostumbrada a vestirse de una forma que resalte su belleza, vestía ropa de buen gusto y estilo. Sin embargo, no conseguía trabajo porque proyectaba glamour y poca seriedad, a pesar de ser una buena profesional en el área de Producción de Radio y Televisión.

Un simple cambio en su look hizo que consiga trabajo en su primera entrevista.

Ser no es lo mismo que parecer. Puedes ser una persona perfecta para el puesto, pero si no lo proyectas, simplemente no conseguirás el empleo.

Recuerdo una entrevista para un puesto de vendedor en una empresa que comercializaba maquinas fotocopiadoras de gran tamaño. Un candidato quedó inmediatamente fuera por tener una gran cresta de color rojizo.

No estoy en contra de la individualidad, ni del hecho de que todas las personas somos diferentes, pero simplemente esa no era la imagen que quería proyectar la empresa.

Lamentablemente, estoy revelando cosas que ninguna empresa quiere admitir, porque podría obtener un juicio por discriminación.

Pero…. ninguna empresa seria querrá que su imagen quede afectada por una cresta roja.

No quiero herir a nadie, ni discuto si dicho peinado es estético o no, pero simplemente estoy constatando un hecho.

Los modales, otra cara de la moneda para conseguir trabajo… Siempre recuerda que tus modales reflejan cómo eres. Por ejemplo, los candidatos que empiezan la charla formalmente y rápidamente se sientan como en  bar para hablar sobre su experiencia profesional, nunca quedan contratados.

Estar relajado es una gran habilidad para conducir una entrevista, pero convertirla en una reunión nocturna es una terrible error.

En una entrevista me encontré, para mi sorpresa, con una candidata de unos 40 años que inmediatamente después de saludarme, sacó un espejito y comenzó a retocar su maquillaje.

En ese instante saqué una conclusión: “su maquillaje era mas importante que la entrevista y el futuro trabajo”. En los siguientes 3 minutos ya tenía un “no” en mi cabeza.

Los modales lo son todo. Por ejemplo, los candidatos que llegan media hora tarde a la entrevista y no avisan dejan una muy mala impresión. Todos podemos llegar a tener un problema, un accidente por el camino, un contratiempo, etc. El asunto no es la llegada tarde en si, sino tu actitud.

Actúa de forma natural en una entrevista laboral.

Como reclutador profesional, a menudo rechazo a aquellos candidatos que fanfarronean o exageran demasiado sobre su experiencia.

Recuerda que no eres Superman.

Un caso muy interesante fue el que presencie hace unos 3 años. Buscábamos cubrir en ese momento un puesto de gerente de un pequeño local para una empresa de autopartes.

El entrevistado era relativamente joven y desde el principio se ofendió porque lo llamábamos solo por su nombre y no su nombre y apellido.

Entonces le explicamos que la cultura de la empresa era de llamar a todos los integrantes por su nombre tratándolos de Usted, pero sin decir el apellido.

La única excepción era el de Gerente General, que además era Lic. en Administración de Empresas y Doctor en Comercialización.

En dicha empresa, solamente llamaban al Gerente por su nombre y apellido, pero sin mencionar el titulo.

El candidato nos escucho con atención, pero siguió insistiendo en su postura.

En ese momento supimos que simplemente no encajaría en la cultura organizacional, y rechazamos su candidatura.

Otro de los grandes errores que comete una gran cantidad de postulantes (por no decir la mayoría) es el hecho de exagerar un poquitín la realidad.

Todos somos un poco idealistas, lo cual no es malo.

Ahora, algunos se pasan de idealistas y empiezan a olvidarse de algunos detalles, o de cambiar ciertas partes de su biografía.

La mentira es el peor error que puede cometer un postulante. He sido testigo de casos en los cuales se descubrieron pequeñeces sin demasiada importancia, pero que afectaron seriamente al postulante. Y cuando digo seriamente, es porque simplemente no quedaron contratados.

Recuerda que si el entrevistador duda de ti en algo, por más pequeño que sea, no serás contratado.

Un caso clásico es cuando el postulante no recuerda bien su biografía (y ahí es donde el entrevistador empieza a pensar que el Curriculum es simplemente inventado), o cuando se niega a dar referencias laborales sin dar explicaciones lógicas.

Por: Alejandro Herrera

* Experto en reclutamiento de RRHH.

www.comoconseguirempleo.org

 

junio 8, 2015
El peso de la imagen para conseguir empleo
Popups Powered By : XYZScripts.com