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Cómo combatir la inercia organizacional

INERCIA La inercia, en términos de física, se define como la propiedad que tiene un objeto de mantener su estado de reposo o movimiento constante, siempre y cuando no exista una fuerza externa que actúe sobre él y lo obligue a cambiar de estado. No es un concepto aplicable sólo a física, el ser humano y, por ende, las empresas también pueden caer en un peligroso estado de inercia. Sin embargo, el entorno es cada vez más cambiante y demanda de las empresas respuestas rápidas y novedosas, por lo que aquellas que no estén preparadas para asumir el reto tienen altas probabilidades de perecer. Es por ello que vale la pena analizar qué genera la resistencia al cambio en las organizaciones, como punto de partida para el proceso de disminuirla. Al respecto, existen varios planteamientos. Stephen Robbins, establece que “las organizaciones, por su propia naturaleza, son conservadoras y se resisten activamente a los cambios” Las fuentes de inercia organizacional, planteadas por Robbins, se relacionan directamente con la dinámica interna de la empresa. Sin embargo, la resistencia al cambio también puede ser generada por el entorno. Las regulaciones gubernamentales son el mejor ejemplo de fuentes externas de inercia. Del mismo modo, Hatum comenta que el control de las decisiones de la organización, por parte de un tercero, es limitante para la adaptación ante un mercado competitivo. La inseguridad dentro del equipo de trabajo genera una barrera frente a la perspectiva del cambio que puede llegar a entorpecer, o incluso anular su implantación. Es sumamente importante que los líderes de la organización generen un clima de seguridad y participación en todos los niveles. Con base en lo expuesto anteriormente, se puede entender que existen factores estructurales, tanto internos como externos a la organización, que pueden propiciar la rigidez por parte de los líderes de la empresa ante la toma de decisiones. Ninguna organización o individuo puede escapar al cambio. Pero pensar en el cambio hace aumentar la ansiedad, porque las personas temen la pérdida económica, la incomodidad, la incertidumbre y una ruptura en los modelos sociales normales. Actualmente, el cambio es la única constante del entorno. La flexibilidad y capacidad de adaptación por parte de las organizaciones es la estrategia clave del éxito. Por esta razón es vital entender las situaciones que pueden generar un estado de inercia, con el fin de elaborar una estrategia inteligente para la transformación de una organización estática a una organización dinámica, innovadora y abierta al cambio en cualquier nivel. Frases como “hemos trabajado así toda la vida” o “siempre hemos hecho lo mismo y funciona” son señales inequívocas de que la organización vive en un estado inercial. Robbins sugiere que existen seis (6) fuentes principales de inercia * Inercia estructural * Alcance limitado del cambio * Inercia de los grupos * Amenaza a la destreza * Amenaza a las relaciones de poder establecidas * Amenazas a la asignación habitual de recursos

Por: Mariángel Olivieri

* Senior para el departamento de Advisory Performance Improvement en EY Venezuela. Es ingeniero de producción, egresada de la Universidad Simón Bolívar. 
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Mayo 20, 2015
Cómo combatir la inercia organizacional
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