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Claves para tener un equipo gerencial maduro

EQUIPO GERENCIAL

La familia gerencial tiene la responsabilidad de ser modelo de conductas maduras, para que el resto de las personas los emulen y aprendan a comportarse dentro de la cultura organizacional. Es común encontrar en equipos gerenciales unas conductas tan poco maduras, que hacen predecibles los escasos y malos resultados que obtienen.

Durante mis últimos años como facilitador y consultor organizacional, he observado una serie de conductas en los equipos gerenciales, que demuestran que aún no  están maduros para llevar a la organización a un nivel superior.

Me propongo explanar de forma clara, cuáles serían las conductas que deben mostrar los miembros del equipo gerencial (de manera individual y grupal), para llamarse “Un equipo gerencial maduro”.

Aquí las conductas que se esperan:

Asertividad: “Decir lo que te tengo que decir, de la manera sana en que tú lo puedas escuchar”, es una definición de asertividad que me permito repetir con frecuencia, y que tanta falta hace para mostrar la madurez en los equipos gerenciales, tanto en sus reuniones grupales y como en sus conversaciones personales.

La asertividad se requiere para poder establecer una comunicación sincera y productiva, donde no haga falta acudir a niveles superiores para solventar una diferencia, que puede ser insignificante, y por no usar este modelo positivo de comunicación, se convierte en tsunami en un vaso de agua.

Un equipo gerencial inmaduro, vive lleno de chismes, de dimes y diretes, e invierte tiempo en “grandes” discusiones donde se nota la molestia, el sarcasmo, la burla, la culpabilización de los otros, la “defensa de mis derechos” a costa de lo que sea; la sinceridad como arma para agredir y  hacer sentir mal  a los otros, entre otras conductas.   

Un equipo gerencial maduro, se caracteriza porque comprende la importancia de la comunicación, donde cada quien está claro que, parte de su rol es comunicarse de una forma, que produzca más acuerdos que desacuerdos; y si se llegan a estos últimos, se usa la asertividad para resolverlos.

Solución de conflictos en el nivel adecuado: El directivo de una organización debe convertirse en una persona comedida, con conciencia del manejo político de la información dentro de la organización, y quien sabe a qué nivel acudir para resolver (o disolver) una situación “X”. Se espera que el gerente acuda a las instancias necesarias para solucionar algo que le afecta (en lo personal o en lo organizacional); acudir a instancias inadecuadas siempre agrava un problema.

Un equipo gerencial inmaduro se desgasta conversando el mismo tema con muchas personas, sin conseguir solución; se nota que muchos miembros  de la organización se ven involucrados, no porque les corresponda, sino porque se les involucró, dado que un miembro del equipo gerencial quiere hacer alarde de que “tiene la razón”.

Una conducta muy específica y actual de los equipos gerenciales inmaduros,  se nota en la ida y venida de correos electrónicos, donde se le copia a tanta gente que le importa el tema, como a los que no.

Un equipo gerencial maduro resuelve cada tema en cada instancia, sabe dónde acudir y  plantear  su  situación. Los gerentes son promotores de reducir el burocratismo, buscando la practicidad de las cosas, partiendo  del sentido común, para no generar más conflictos o ruidos innecesarios en cada caso.

Pensamiento sistémico: Son tiempos donde los feudos dentro de las organizaciones hacen tanto  daño, que los gerentes que se comportan así, son considerados enemigos de los objetivos primarios de las empresas y organizaciones. El comportamiento de pensar que cada gerencia es un sistema aparte y es “el más importante de la organización”, habla de una inmadurez enorme del gerente y del equipo.

Generar identidad con el equipo que se lidera y sus procesos, no excluye generar sinergia con el resto de los subsistemas de la organización. El pensamiento sistémico es la manera de representar la organización y sus procesos como la suma de sub y supra sistemas, y esto facilita la comprensión de donde se encuentra y hacia dónde se dirige, a partir de las decisiones que se tomen en el  nivel de dirección.

Un equipo gerencial inmaduro, cuenta con unas luchas de poderes insoportables y colocación de cercos en las respectivas parcelas; provocando desgaste emocional, baja productividad, enemistades; sobre todo, cuando surge la defensa de lo que llaman “mi territorio”, para obtener una victoria pírrica en función de los objetivos de la organización.

Un equipo gerencial maduro, desarrolla un pensamiento sistémico congruente, que le permite ver las redes de funcionamiento del  sistema de forma objetiva, alejándose de conductas independentistas miopes.

Por: Amancio Ortega Saavedra

 

junio 3, 2015
Claves para tener un equipo gerencial maduro
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